Fui a visitar a la Jo y recuerdo que en el tren me repetía que no tenía que llorar al verla (y no lo hice), después de pasear por el "Gleis 18" la encontré. Fue lindo.
Me divertí tanto con ella que después me dolía la panza de reirme. Cómo extrañaba esa sensación.




1 comment:
Post a Comment